Descripción
Cuando un trabajo requiere fijar decenas de piezas de madera, aglomerado o lámina metálica delgada, detenerse a pretaladrar cada tornillo se vuelve el verdadero obstáculo. Esta caja de 500 tornillos autorroscantes de una pulgada está pensada justo para eso: instalaciones en serie donde la velocidad y la cantidad importan tanto como el acabado final.
Características
- Acero con acabado zincado, resistente a la corrosión superficial.
- Largo de una pulgada, cabeza plana de cruz compatible con destornillador Phillips.
- Punta autorroscante: perfora su propio alojamiento sin necesidad de pretaladro.
- Aptos para madera, aglomerado y láminas metálicas delgadas.
- Caja dosificadora de 500 unidades, pensada para sacar los tornillos de a poco.
- El acabado zincado facilita distinguirlos de otros tornillos sin recubrimiento en la caja de herramientas.
- Formato unidad, peso aproximado de 1 a 2 kg.
Para fijarlos, apoya la punta en el punto marcado y atornilla con el destornillador o con el taladro en modo atornillado hasta que la cabeza quede a ras de la superficie; en aglomerado conviene no pasar la velocidad más allá de lo necesario, porque el material se puede desportillar alrededor del tornillo. En láminas metálicas delgadas, un golpe suave de martillo inicial ayuda a marcar el punto de entrada antes de girar. Al trabajar en serie conviene revisar de tanto en tanto que la punta del destornillador no se haya desgastado, porque una punta gastada resbala y puede dañar la cabeza del tornillo.
La caja dosificadora reduce el desorden típico de trabajar con tornillería suelta: se abre por una ranura que libera pocas unidades a la vez y se cierra para guardar el resto sin que se dispersen sueltos en la caja de herramientas. Ese diseño facilita calcular cuántos tornillos quedan disponibles antes de emprender un nuevo tramo de trabajo.




